Carolina Payma cree que la clave para terminar con el machismo está en el hogar. “En muchas familias se viven situaciones de maltrato que los niños, cuando crecen, terminan replicando. Los varoncitos ven en estos comportamientos modelos para ejercer su masculinidad”.

Alta morosidad

Actualmente, casi la mitad de usuarios no paga la tarifa por utilizar el agua de riego y los que sí cancelan lo hacen cuando termina la cosecha. El problema es que sin ese dinero la Junta no puede planificar tareas básicas como la limpieza y el mantenimiento de los canales o la distribución adecuada del agua.

El gerente técnico de la Junta, el ingeniero Michel Córdova, comenta que muchos agricultores piensan que no es necesario pagar por el agua, ya que en cualquier momento cae un aguacero del cielo que inunda gratis sus sembríos. “Solo aparecen por el local [de la Junta] cuando es época de estiaje y la ausencia de lluvias hace peligrar sus cultivos”.

Al alto porcentaje de morosidad –en 2013 era 70%, y en 2018 del40%– hay que sumar el mal manejo de lo recaudado. Carolina Payma ha sido tesorera en varias comisiones de usuarios y explica que le resultó complicadísimo controlar la circulación de los cheques. “Muchas veces sentí impotencia, incluso hasta soledad”, confiesa la agricultora.

TUVE QUE HACER DE PAPÁ Y MAMÁ, Y HACERME CARGO DE LA CHACRA. SAQUÉ ADELANTE A MI FAMILIA, PERO FUE MUY DURO

Carolina es conocida por su carácter fuerte. Cuando era más joven la llamaban ‘la corre peones’, porque no había un trabajador que la igualara en las faenas del campo. Dicen que cargaba los sacos de fertilizantes a la par que ellos y que muchos hombres no regresaban al día siguiente porque se sentían avergonzados.

La vida la hizo ser aún más fuerte: se quedó viuda con 26 años y tres hijos. “Tuve que hacer de papá y de mamá y hacerme cargo de la chacra. Saqué adelante a mi familia, pero fue muy duro”.

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